miércoles, 9 de agosto de 2017

Canadá se ALISTA para recibir REFUGIADOS de EU



Canadá desplegó hoy un centenar de soldados en la frontera con Estados Unidos para ayudar "a las autoridades civiles" a copar con el influjo de refugiados procedentes del país vecino, dijo hoy un portavoz del Ministerio de Defensa canadiense.

El portavoz militar indicó a Efe que los soldados han sido desplegados en la localidad de Saint-Bernard-de-Lacolle, a 60 kilómetros al sur de Montreal, pero no ejercerán funciones de seguridad.

El contingente militar está construyendo un campamento temporal con electricidad y calefacción para acomodar 500 refugiados.

En un comunicado facilitado a Efe, el Ministerio de Defensa canadiense dijo que es consciente "de la difícil situación que está exigiendo significantes recursos de la Agencia de Servicios Fronterizos, la Policía Montada y otros socios en el área de Saint-Bernard-de-Lacolle".

"La ayuda de las fuerzas armadas canadienses fue solicitada para apoyar a las autoridades civiles del Gobierno de Canadá para acomodar temporalmente a los solicitantes de refugio en la frontera", añadió el comunicado.

La Policía Real Montada de Canadá está instalando un servicio eléctrico y baños portátiles. Se alimenta a los migrantes y una vez iniciado el trámite de asilo son trasladados a su siguiente destino en autobús.

MIGRANTES CRUZAN A PIE FRONTERA DE EU A CANADÁ

Los migrantes afirman que predomina la sensación de que en la era de Donald Trump, que quiere prohibir el ingreso de gente de algunos países con mayoría musulmana, Estados Unidos ya no es el destino ideal para los desposeídos del mundo. Ese sitio es ahora la Canadá del primer ministro Justin Trudeau.

Muchos de los que cruzan la frontera a pie son haitianos. El gobierno de Trump dijo que planea suspender este año un programa humanitario vigente desde el terremoto del 2010 en Haití que daba a los haitianos permiso para permanecer en Estados Unidos temporalmente.

Llegan de todos los rincones de Estados Unidos, en taxis, con bebés y mucho equipaje, al final de un camino remoto por una zona boscosa del norte del país.

Cuando se acaba el asfalto y aparece un cartel que dice “camino cerrado”, siguen a pie entre arbustos. Cruzan una zanja y se topan con otro cartel en inglés y francés que dice “no se permite cruzar a pie”. Acto seguido son detenidos.

Los siete días de la semana, durante las 24 horas del día, extranjeros que vinieron a Estados Unidos desde todas partes del mundo --Siria, el Congo, Haití y otros sitios-- llegan al final de la carretera Roxham Road y cruzan la frontera con Canadá a pie, en la esperanza de recibir garantías que sienten que Estados Unidos ya no les ofrece a los inmigrantes.

“En el país de Trump, nos quieren mandar de vuelta a nuestros países”, dijo Lena Gunja, una niña de 10 años del Congo que hasta la semana pasada vivía en Portland, Maine. Viajaba con su madre, su padre y una hermanita menor. “No queremos que nos pase eso, queremos una buena vida. Mi madre dice que quiere darnos una buena vida”.

En los últimos meses, miles de personas han cruzado de forma ilegal la frontera entre Estados Unidos y Canadá para solicitar refugio.

Pero en las últimas semanas, el flujo de refugiados se ha multiplicado, especialmente en la zona fronteriza cercana a la ciudad de Montreal.

Según organizaciones que trabajan con refugiados, hasta 300 personas al día están cruzando a pie la frontera entre los dos países para solicitar refugio, de los cuales muchos son haitianos.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado que rescindirá los permisos temporales de residencia emitidos por Estados Unidos a unos 60 mil haitianos que se refugiaron en el país tras el terremoto que asoló a esa nación caribeña en 2010.

Montreal es el hogar de 70 mil personas de origen haitiano.

CANADÁ COMO ESPERANZA DE UNA MEJOR VIDA

“Si vuelvo a Haití, los problemas se duplicarán”, manifestó Medynen Milord, de 47 años, quien dice que debe trabajar para sostener a su familia. “Mi esperanza es tener una vida mejor en Canadá”.

Jean Rigaud Liberal, de 38 años, dijo que estuvo en Estados Unidos siete meses, en la Florida. Se enteró del cruce de Roxham Road a través de Facebook y decidió ir a Canadá. “Canadá será mejor que Estados Unidos”.

“No nos sentimos a gusto en Estados Unidos. Queremos una vida mejor. No queremos regresar a Haití”, indicó.

Del lado estadounidense de la frontera, agentes de la Patrulla de Fronteras revisan a veces los documentos de los migrantes, pero dicen que no tienen recursos para revisar los de todos los que pasan por allí.

Además, según el supervisor de operaciones especiales Brad Brant, “nuestra misión no es impedir que la gente se vaya”.

Hay gente que ingresa a Canadá a pie por otros puntos, pero la gran mayoría lo hace a través de la Roxham Road.

Francine Dupuis, directora de un programa costeado por el gobierno que ayuda a quienes piden asilo, dijo que su organización calcula que mil 174 personas ingresaron a Quebec el mes pasado, comparado con las 180 de julio del 2016. Tan solo el domingo pasado ingresaron 400 personas, de acuerdo con autoridades de ambos países.

“Lo único que tienen que hacer es cruzar la frontera”, expresó Dupuis. “No podemos controlarlo. Vienen de a cientos. Y parece que cada día llegan más”.

Canadá dijo la semana pasada que planea alojar a algunos migrantes en el Estadio Olímpico de Monteral, que podría recibir miles de personas. Por ahora se habla de solo 450.

En la mayoría de los casos, cuando los migrantes ingresan a Canadá pueden vivir libremente mientras se procesan sus pedidos de asilo, algo que puede demorarse años. Mientras tanto, pueden recibir beneficios públicos.
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