martes, 11 de julio de 2017

Veracruz: Karime Macías; CUANDO ROBAR ES UN PLACER

Muy engreída, Karime Macías exaltaba sin recato la riqueza que deja el poder, la red de rufianes que bajo su control saqueaba Veracruz, los alcances de la impunidad. Hoy, de nuevo, está en la mira.

Fue el señuelo para dar con Javier Duarte, su esposo, el hampón que robó las arcas y entregó parte del botín al PRI, imaginando que así lograba evadir la ley.

Seguida por agentes y policías, por la Interpol, condujo a la captura de su esposo en Guatemala, en el departamento de Sololá, en medio de un festejo íntimo, la familia cercana, los hijos, la suegra, en el hotel La Riviera de Amatitlán.

quella noche del sábado 15 de abril acompañó al ex gobernador a su encierro. Y de ahí voló a Colombia y luego a Londres relajada y feliz. Se fugaba Karime Macías y se fugaba el resto del clan. Todos, menos Duarte, para él las rejas, convertido en reo y orate, confinado al silencio y al olvido… hasta que decidió hablar.

Allanado a la extradición, Javier Duarte desenvaina la espada y se lanza a matar, increpando a los secretarios de gabinete, la pandilla que robó con él; a los amigos que lo condenaron al abandono; a los cómplices que cantaron y obtuvieron el perdón yunista, el arreglo en las sombras, la impunidad judicial.

Encara a todos con frases sutiles, alusiones y mensajes cifrados —ausencia por conveniencia—, avizorando que si cae el ex gobernador, caerán todos. Habrá culpas compartidas, dineros robados por igual.

Toca el Caso Javier Duarte al PRI y a los hombres del poder, deslizándose las entregas de miles de millones a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, el financiamiento al proyecto fallido de Héctor Yunes en Veracruz, los pactos y los acuerdos con los barones de la droga, las células del robo de combustible, los amos del secuestro y la extorsión, el crimen organizado en su máxima expresión.

Embarrados todos, lo que cante Javier Duarte sí que habrá de cimbrar a México.

Sin orden de aprehensión, Karime Macías vive por ahora la vida en libertad, despilfarrando lo que le arrancó a Veracruz, radicando en Londres o en París, sabiéndose impune pues entregar al esposo rufián no fue un acto de caridad.

Libre, suponíase ser inmune a la justicia. Y así disfrutaba su vida de oropel.

Así hasta que Javier Duarte se volvió a encuerdar.

Habla el ex gobernador y replica que los secretarios, cuyo nombre finge no recordar, fueron los que disponían de los dineros de Veracruz, ellos facultados por ley, no él, el gobernador.

Cuenta el gordobés que no hubo “extracción” —o robo a las arcas— y que si hubiera delito —saqueo o “extracción”—, que hablen los integrantes del gabinete. O sea, los Tomás Ruiz, los Bermúdez, los Erick Lagos, los Spinozo, los Deantes, los Tarek, los Carvallo, los Valencia, los Audirac, los Pelegrín.

Habla Duarte y alerta a Los Pinos, sacudidos en el staff presidencial por los dineros que una vez robados de las arcas del gobierno de Veracruz, los trasladó a la campaña de Peña Nieto, a los círculos de poder.

Y ahí se reactiva la pesquisa sobre Karime Macías.

Adicta al lujo, al dispendio, a la cultura y al placer, fue Karime pieza clave en la red gangsteril que saqueó Veracruz.

Su perfil se conforma de las revelaciones de los cómplices, la de Moisés Mansur, la de Alfonso Ortega, la de José Juan Janeyro, que hablando en corto y ante la PGR, detallando casos y cosas, momentos y millones, dieron cuenta del rol de Karime en la red de corrupción. Así que limpia no está.

No podrá haber firmado documento que la incrimine. No podrá hallarse dato que la ligue en lo formal. Es, sin embargo, la artífice del saqueo, implicada en la operación de lavado, la voz que destinaba donde canalizar lo robado a Veracruz y traducirlo en inversiones y propiedades en México y en el extranjero.

De Karime Macías habló ante la Procuraduría General de la República uno de sus cómplices, Alfonso Ortega López, contador y encargado de canalizar los millones robados.

Ortega toca en por lo menos dos ocasiones el nombre de Karime Macías Tubilla, esposa de Javier Duarte, y dimensiona el poder que tenía dentro de la organización, categorizada por la PGR como una “estructura criminal”.

Su revelación, grabada en un video por la PGR, es reseñada en el diario Reforma. Ahí señala cómo Karime Macías le ordenó trasladarle todas las acciones de las empresas en que figuraba, las empresas de papel.

“Ante la PGR, el prestanombres dijo que esta instrucción se la dio Karime Macías cuando acudieron a un viaje de vacaciones a Aspen, Colorado, donde acompañó a la familia y se hospedaron en el St. Regis Aspen Resort. Ahí Karime Macías le dijo a Alfonso Ortega que ellos ‘querían resguardar sus inversiones y mantenerlas a salvo’, refiere el rotativo.

Ortega no es un sapo, un delator. Pero si cae él, arrastrará a Javier Duarte, a Karime Macías, a Mansur, Janeyro y decenas de prestanombres más.

Un día le expresó a Javier Duarte que se retiraría del gang con el que saqueaban Veracruz. Duarte reaccionó airado, amenazante, advirtiendo que caería con él.

Letal, su testimonio ante la PGR aporta cifras, hechos, destinos, montos de lo que el clan Duarte-Macías invirtió en Estados Unidos, México y España.

A partir de lo publicado en Reforma, La Jornada Veracruz reseñó:

“Como parte del blanqueo de 253 millones de pesos, realizado por el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, también adquirió tiempos compartidos en el Hotel St. Regis, en Nueva York, con un costo de más de millón y medio de dólares, declaró su prestanombres y abogado fiscal, Alfonso Ortega.

“El periódico Reforma publicó que en su declaración el abogado fiscal llevó a cabo la adquisición de los tiempos compartidos e hizo el pago al hotel, a través de una serie de operaciones realizadas desde el año 2011. Esta figura de ‘tiempos compartidos’ permite al propietario pasar 28 noches al año en el Hotel ST. Regis.

“Javier Duarte ordenó a Alfonso Ortega constituir la sociedad incorporada Siamese Twins Inc. en Estados Unidos para adquirir unidades en propiedad fraccional del exclusivo hotel neoyorkino.

“El periódico Reforma refiere que a través de Siamese Twins Inc., y de sus testaferros, Javier Duarte compró las unidades de tiempos compartidos 1135-34 y 1135-31, en 410 mil dólares cada una, además de la unidad 935-24, en 400 mil dólares.

“En su declaración ante la PGR, Alfonso Ortega menciona que están involucrados los abogados Nader Ahari y José Juan Janeiro, éste último es señalado por las autoridades como operador financiero de Javier Duarte y fue quien hizo el depósito en dólares al hotel.

“La PGR en su investigación refiere que los datos aportados por Alfonso Ortega coinciden con una adquisición que aparece en la página electrónica de la Oficina del Registro Público del Departamento de Finanzas de Nueva York.

“ ‘El 25 de febrero de 2011, mediante el apoderado Ahari, se hizo un pago de 410 mil dólares de Siamese Twins Inc.’, especifica el periódico Reforma.

“Además, Alfonso Ortega declaró que Javier Duarte también hizo adquisiciones en la empresa inglesa Linkman UK, que al parecer costaron entre 200 y 410 mil dólares y se hizo a través de una sociedad llamada C&E Spring Inc.

“El abogado fiscal de Javier Duarte, menciona que el ex gobernador le instruyó para que constituyera una nueva sociedad llamada Helecho Inc., a fin de traspasarle las propiedades previamente adquiridas.

“ ‘Ortega revela que por órdenes de Duarte estableció una nueva empresa para adquirir otro tiempo compartido en el mismo hotel. El abogado dio de alta a Escenario Inc. y en junio de 2012 finiquitó la operación en 237 mil dólares, la más barata de todas’, refiere Reforma”.

Y ojo:

“Alfonso Ortega declaró que en diciembre del año 2012 la esposa del ex gobernador, Karime Macías Tubilla, le ordenó endosar en blanco las acciones de todas las empresas que abrió en Estados Unidos para adquirir inmuebles, tiempos compartidos y todo tipo de bienes, incluidas las de la compañía con que compró la lancha Aquariva Super de 790 mil dólares (casi 10 millones de pesos).

“Ante la PGR, el prestanombres dijo que esta instrucción se la dio Karime Macías cuando acudieron a un viaje de vacaciones a Aspen, Colorado, donde acompañó a la familia y se hospedaron en el St. Regis Aspen Resort. Ahí Karime Macías le dijo a Alfonso Ortega que ellos ‘querían resguardar sus inversiones y mantenerlas a salvo, señala el diario Reforma.

“El abogado fiscal del gobernador, señaló en su declaración ante la PGR que en el año 2008 Javier Duarte ocupó la crisis inmobiliaria de Estados Unidos para comprar remates de bienes valuados con un costo de entre 80 y 120 mil dólares, localizados en Miami, Florida.

“Esto ocurrió porque en Estados Unidos se originó una crisis y el sector inmobiliario puso ofertas de bienes y las Cortes subastaban casas para recuperar préstamos y créditos hipotecarios, por lo que las adquirieron para después ponerlas a la renta”.

Fue Ortega quien reveló que llegó a tal cantidad de dinero en efectivo que ingresaba a los canales del sistema financiero, que fue imposible inyectarle más.

Era dinero de los veracruzanos, el que le sirve a Karime Macías para vivir en la opulencia, en el derroche.

Así hasta que habló, deslizando que el desvío de recursos tuvo un destino: la campaña presidencial del PRI, seguido del audio que implica a Peña Nieto.

Por algo Karime está en la mira de la PGR.
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