domingo, 7 de mayo de 2017

El Cmte Tritón (Zenteno) se reunirá con Cmte Tormenta (BermúdezZurita) en PachoViejo

Xalapa, Ver.- Mide un metro con 90 centímetros, su corpulencia es similar a la de un jugador de fútbol americano, de manos toscas y mirada militar. Las acusaciones en su contra se oponen a la lógica de cualquier policía; para Alfonso Zenteno Pérez, habría dado lo mismo abusar sexualmente de un menor de edad que dirigir “limpias humanas” en al menos 11 municipios de la zona centro de Veracruz.

“Aquí estás, cabrón. Tú me quitaste a mis dos hijos”, grita una mujer la excomandante que le redobla la estatura (hoy imputado por los delitos de pederastia y secuestro agravado). Ocho horas esperó Refugio, al igual que otras madres de la región para carearse con el que habría sido verdugo de 37 personas, entre los años 2013 y 2015 mientras estuvo en las primeras filas de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), a las órdenes de Arturo Bermúdez Zurita.

Corrían los primeros minutos del sábado 06 de mayo cuando un convoy integrado por 25 vehículos de seguridad estatal y federal arribó al penal de la Toma, Amatlán de los Reyes. “Se ve que es un pez gordo”, insinuaban tres uniformados, sin imaginar que de quien hablaban estuvo durante tres años en un peldaño superior a ellos en la SSP.

Los mismos hombres acatan órdenes y vigilan cada movimiento de Zenteno Pérez, que no parpadea frente a los destellos de las cámaras. “Buenas noches”, se refiere a todos los presentes en el cerezo, incluidas a las madres de desaparecidos quienes tampoco le pierden el rastro con la mirada.

Lejos quedó el semblante bragado del apodado Comandante Tritón, similar al que mostraba en sus fotografías de Facebook con el uniforme de policía estatal, hoy el hombre viste una camiseta color naranja, al tono de los seis exfuncionarios duartistas que han desfilado por el penal de Pacho Viejo; pantalón de mezclilla y sandalias azules.

Zenteno Pérez avanza hasta la sala de juicios orales, en el penal de La Toma. Sus pasos son cortos, esta vez las esposas que penden de sus muñecas hasta sus tobillos le marcan el ritmo al excomandante. “¡Mírame, cabrón!”, insisten las madres para afianzar los señalamientos en contra de quien fue nombrado el Mejor policía de Veracruz, en 2015, de entre una planilla de 12 mil oficiales.

La mujer que acompañó al comandante Zenteno

Falda hasta los tobillos en tono anaranjado, blusa azul atirantada, sandalias de correa y si acaso un pasador que sujetaba su cabello lacio. Así fue vista una mujer de tez morena que refirió ser la esposa de Alfonso Zenteno Pérez. Ni una palabra ofreció en la audiencia, por el contrario escuchó cabizbaja los señalamientos contra su compañero de vida.

De acuerdo con la parte acusadora, la Fiscalía General del Estado (FGE), Zenteno Pérez, ex Comisario General de la SSP, y dos de sus policías cercanos habrían sido responsables de la desaparición forzada de cuatro personas en la comunidad de Potrero Nuevo, Atoyac, el 02 de agosto de 2013; entonces el agravio configurado como secuestro por el Código Penal de Veracruz.

Las víctimas comprendidas en el proceso penal 91/2017 del ex comandante Zenteno son: Luz Del Carmen Zayas Rodríguez, de 75 años; su nieta, María Inés Sánchez Zayas, de 32 años Eduardo Alberto Ramos Tecalco y Jairo Manuel Flores Donado.

Con base en la carpeta de investigación 443/2013 y testimonios recabados por este medio, aquella tarde de viernes abuelas, madres, padres, hijos, hermanos, 19 en total, fueron privados de su libertad por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, comandados por Zenteno Pérez.

Los nombres de las demás personas que desaparecieron son: Margarito Martínez Peña, Juan Carlos Martínez Peña, Emma Guadalupe Pérez Arroyo, Ricardo Illescas Ramírez, Blanca Paula Aguirre Torres, Marco Antonio Fernández Flores, María Isabel Mirón Gutiérrez, Kevin Malone Pantiga Hernández.

En el caso particular de María Inés Sánchez Zayas, sus familiares relatan que ella y un grupo de amigos, la mayoría adolescentes, habían acordado ofrecer una serie de oraciones a la Santa Muerte, en una comunidad vecina.

El grupo miró a lo lejos un convoy de patrullas estatales y coincidieron en pedirles ayuda. Testigos aseguran que en la batea de los vehículos oficiales ya había personas que suplicaban auxilio, fin que tuvo el grupo de amigos quienes fueron privados de su libertad sin escuchar explicaciones.

Las camionetas estatales, continuaron su andar, no obstante, restaba una parada en el bar del pueblo, conocido como “La Potra Zaina”, perteneciente a Luz Del Carmen Zayas Rodríguez.

Al bar, según testimonios protegidos por la FGE, policías estatales ingresaron por un joven apodado “La Gallina” y una mesera de origen hondureño. El saldo de personas desaparecidas terminó por triplicarse. Los señalamientos refieren que aquel 02 de agosto de 2013, entre 10 y 12 patrullas vertieron gente que a la fecha se ignora su paradero.

Lo anterior fue relatado por la parte acusadora frente al único familiar que acompañó al Comandante Tritón, su esposa. En tanto, el juez de control decidió que el imputado por secuestro agravado y pederastia vivirá su proceso penal en el reclusorio de Pacho Viejo, Veracruz.

La defensa de Alfonso Zenteno tuvo una solo petición al juez, misma que fue avalada. Que el imputado no permaneciera en el penal de La Toma, donde dijeron, su vida corría riesgo con la presencia de reos vinculados a un grupo de la delincuencia organizada.

La petición fue concedida por el juez de control. El Comandante Tritón fue traslado al cerezo de Pacho Viejo, donde se reunirá con su antiguo superior, Arturo Bermúdez, alias Capitán Tormenta.

Con el tiempo, se sabrá si los delitos que cometió Zenteno Pérez fueron órdenes que acató de superiores. En tanto, el Fiscal General Jorge Winckler, opinó: "Es obvio que Zenteno no actuó por su cuenta".
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