domingo, 20 de noviembre de 2016

Veracruz: TonyMacías padre de Karime LE HUYE a YunesLinares

Por instinto, Tony Macías huye. Pregona que por “respeto” a Yunes Linares se va, disfrazando el miedo, dejando la plaza, corriendo al exilio antes que perder la libertad.

Dice y reitera que se va de Coatzacoalcos como una muestra de “respeto” al nuevo gobernador, su azote y tormento, Miguel Ángel Yunes Linares, quien 23 años atrás, cuando el gutierrezbarrismo declinaba, lo llevó a prisión.

Acosado por la PGR que lo vigila día y noche, lo sigue y lo cerca, le pisa la sombra y le quita el sueño, Jesús Antonio Macías Yazegey decidió arriar velas, levar el ancla y dejar Coatzacoalcos para dirigirse a Chiapas, su terruño del alma.

Se fue con una justificación insólita: el respeto que le debe al futuro gobernador. Y así huye.

Se va por el asedio de la Procuraduría General de la República, cuyos agentes no lo sueltan, suponiendo que en la mansión Macías-Tubilla se pudiera esconder Javier Duarte, o que cualquier movimientos de los suegros del ex gobernador pudieran conducir a su paradero.

un par de semanas atrás, Tony Macías tramitó un juicio de amparo ante la presunción de una “alerta migratoria” para restringirle que pudiera salir del país. Al cabo de unos días, la PGR entregó su informe al juzgado federal y en él refirió que no había tal alerta, que no se acreditaba el acto reclamado y que no debía otorgarse la suspensión provisional.

Luego vendría un nuevo amparo. Se inconformaba el suegro de Javier Duarte contra el “asedio” e “intimidación” de los agentes de la PGR que custodiaban su hogar y que lo seguían a todas partes.

Siendo materia penal, tuvo un juez federal que lo secundó y acató sus órdenes. El miércoles 16 se realizó una diligencia afuera de su hogar. Personal del juzgado interrogó a los agentes y les preguntó si tenían en su poder el oficio que acreditara que realizaban esa vigilancia. Respondieron que no.

Se les preguntó su identidad, su nombre. Se negaron a revelar cualquier dato de tipo personal.

Se amparaba contra los cuatro agentes y una patrulla de la Gendarmería Nacional, ubicados a unos metros de su casa, ubicada en el número 401 de la calle Puebla esquina Tamaulipas, colonia Petrolera, en Coatzacoalcos.

Al filo de las 13 horas, personal del juzgado encaraba a los agentes. Del lado del empresario conducía el teatro Rodolfo de la Guardia García, ex director de Interpol México, acusado de vínculos con el crimen organizado y encarcelado hasta que el régimen peñanietista, vía el ex procurador general Jesús Murillo Karam, presentó pruebas inacusatorias a favor de De la Guardia y varios generales y los dejó libres.

Nutrido y pestilente, el expediente de De la Guardia contiene evidencia de depósitos por una montaña de dólares y es sabido que por cuando menos un caso llevado y ganado en Coatzacoalcos, el pago se realizó con un depósito en una cuenta en el extranjero —¿Acaso San Antonio, Texas?—.

Fueron conminados los agentes a retirarse a una distancia prudente. Sí, así lo hicieron pero sólo por unos minutos. Apenas se fueron abogados y prensa, volvieron a apostarse en dos autos: un Volkswagen Vento, color rojo, placas L32 AGA, y un vehículo compacto, color azul.

Desde ahí captaban imágenes de quienes transitaban por el lugar o se acercaban a la mansión de Tony Macías. ¿De dónde habrá sacado el juez federal que puede iniciarse un juicio de amparo porque autoridades o particulares se hallen en la vía pública? ¿Por qué no acudió Tony Macías a la vía penal por la presunta intimidación?

Algo ocurrió entre la una de la tarde del miércoles 16 y la mañana del jueves 17. Inesperadamente se marchó el empresario y con él, su esposa y sus nietos. Los tomó y partió a Chiapas.

Afuera de su hogar, aparcó un camión de mudanza. Unos cuantos viajes realizaba del personal hacia el interior del hogar, unos cuantos enseres subieron, unas cuantas cajas llenaron el vehículo.

Minutos después se incrementó el movimiento. A través de la reja frontal de la vivienda se observó a Tony Macías, a su esposa María Virginia Yazmín Tubilla Letayf y a los nietos abordar una de las camionetas blancas. Le pidieron unas palabras. Accedió y se dirigió al exterior.

Respondía con vigor, con desparpajo, sonreía, bromeaba. Son los medios los que hablan de responsabilidades. Son los medios los que sueltan las versiones. Son los medios los que insinúan que él, Tony Macías, tiene alguna denuncia encima.

De Javier Duarte “no digo nada”. De los hijos de Karime, expresó: “Debemos tomar nuestras medidas, para estar atentos, protegidos, quién de ustedes se atreve a estar chingando a los nietos”.

Su fortuna se nutre de los negocios, los juicios y la suerte:

“El 31 de diciembre del 2009 me saqué la lotería y tengo forma de garantizarlo. Tengo 44 años partiéndome la madre, no puro mal y mal y mal. Hemos ganado asuntos de Petróleos Mexicanos (PEMEX). Échenme la mano, si les contesto, ¿lo van a publicar?, échenme la mano no sean cabrones”.

Tony Macías se mueve hacia Chiapas. Va Tuxtla Gutiérrez. Quizá de ahí se mueva hacia Villa Flores, su tierra, su feudo, al rancho en que fuera buscado en un principio Javier Duarte.

Sus nietos son el señuelo para atraer a la PGR que busca ejecutar la orden de aprehensión contra el ex gobernador de Veracruz. Hacia donde se muevan los hijos de Javier Duarte y Karime Macías se mueven los agentes.

Y usando la lógica, si los hijos de Javier Duarte y Karime Macías son llevados a Chiapas, es porque el ex gobernador ahí no está.

No se fue Tony Macías por “respeto” a Yunes azul. Tampoco por salvarle el pellejo a Javier Duarte. Sabido es que por lo menos en los últimos tres años, el círculo rojo del ex gobernador lo cercó y aisló y el suegro incómodo se vio relegado.

Huye de Veracruz Tony Macías por sus propios temores. Huye por sus negocios con la tierra, la entrega de una amplia extensión de 70 hectáreas de la reserva territorial a la que denominó Parque Tecnológico Puerto México.

Le dio esa tierra Fidel Herrera Beltrán, su amigo y protector, en sus días de gobernador, a precio de regalo. Y ni así la pagó.

Fue adquirida a razón de 114 pesos el metro cuadrado cuando que a colonos y periodistas le fueron vendidos predios similares tres veces más caros.

Fue adjudicada vía un fideicomiso con Bancomer, que le permitió allegarse la tierra, no liquidarla y extinguir el fideicomiso con una fracción de la tierra que el gobierno de Veracruz le “vendió”.

El 5 de abril, en INFORME ROJO, se planteó:

“Lo de Tony Macías es igualmente explosivo. Tiene que ver con la reserva territorial de Coatzacoalcos, la creación de un parque industrial con recursos públicos que se quedó en sueño, la especulación con las tierras, la extinción del fideicomiso pagando con la misma tierra que nunca sirvió siquiera para abonar.

“O sea, negocio redondo: vende la tierra Fidel Herrera, siendo gobernador de Veracruz, a su amigo Tony Macías, estando en la Secretaría de Finanzas y Planeación, Javier Duarte de Ochoa, el yerno voraz. Se crea el fideicomiso F/401220-9 con Bancomer, el 7 de noviembre de 2007. Tony Macías pagaría en la medida en que se vendieran las tierras.

“Se funda Frutas y Verduras Asépticas, con recursos del gobierno de Veracruz.

“Se instala Bimbo, ADO, una gasolinera, Plaza Sendero mediante una dación en pago, una iglesia mormona. ¿Y lo tecnológico dónde quedó?

“Generoso, Fidel Herrera le vende a su amigo Francisco Colorado Cessa, dueño de ADT Petroservicios, una fracción de terreno, entre Los Almendros y la colonia Punta Caracol. Pancho Colorado se halla en prisión, en Texas. Estados Unidos, condenado a 20 años de prisión por lavar dinero para los Zetas, vía la compra de caballos cuarto de milla.

“No se sabe en qué momento la justicia norteamericana dejó salir de prisión a Pancho Colorado para venir a Veracruz a reintegrarle al gobierno estatal el predio. Estados Unidos requería todos los bienes de Pancho Colorado para confiscarlos y el gobierno de Javier Duarte se confabuló para burlar la solicitud y recuperar el terreno. Marcelo Montiel fue el artífice, siendo secretario de Desarrollo Social estatal. Hoy coordina la campaña del priista Héctor Yunes, rival de Yunes Linares. El otro personaje que concretó la operación fue Manuel Barclay Galindo, ex titular de INVIENDA, también hectoryunista.

“Cinco años después, hay nuevas maniobras. Se extingue el fideicomiso, Tony Macías paga con tierra y se agencia el predio del Pseudoparque Tecnológico Puerto México para siempre.

“Lo resume una escritura pública, la número 58,934, elaborada por el notario 2 de Coatzacoalcos, Yohan Hillman Chapoy, con fecha 12 de julio de 2012 en la cual se establece la extinción de fideicomiso F/401220-9 con Bancomer.

“Es una operación ventajosa, pues se extingue el adeudo sin que Tony Macías haya erogado recurso alguno.

“El valor de esa tierra es de 80 millones 798 mil 352.9 pesos y hasta el impuesto de traslación de dominio le fue cubierto al ayuntamiento de Coatzacoalcos, el 21 de agosto de 2012, con un pedazo de terreno aledaño al Centro de Readaptación Social Duport Ostión. ¿Es peculado? Sí.

“Más leña para la hoguera de Yunes Linares”.

Sabe Tony Macías que Yunes Linares va por él. Le hará regresar la tierra que le arrancó a Coatzacoalcos a través de maniobras legaloides, con la venia de Fidel Herrera, con la mano sucia de Javier Duarte.

Hay indicios de un fraude descomunal. Una operación comercial entre Tony Macías, Espacios Comerciales de Veracruz y Tiendas de Descuento Monterrey (Soriana) para permutar una fracción de 13 hectáreas en el Parque Tecnológico Puerto México, dio origen a lo que hoy es Plaza Sendero.

Esa extensión tiene un costo de 154 millones de pesos, según las escrituras 42,950 y 44,227, pasadas ante la fe de la notaria número 23 de Veracruz, Adriana del Carmen Aguirre Zarrabal, el 20 de marzo y 29 de noviembre de 2013.

En números, el metro cuadrado de terreno fue determinado en mil 240 pesos. En cambio, el gobierno fidelista le vendió a Tony Macías en 114 pesos el metro cuadrado. Eso es daño patrimonial. Y hay fraude.

Por eso huyó.

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