sábado, 1 de octubre de 2016

ASESINAN a Fotógrafa de NatGeo en carr. Mérida-Cancún de Yucatán

Como fotógrafa de National Geographic y otras publicaciones, recorrió más de 50 países y luego decidió venir a vivir México, específicamente a Yucatán, pero sólo ‘llegó’ a morir… Y su última foto no fue la de su autoría, sino la de su cadáver tirado a un costado de la carretera Mérida-Cancún

En la lista de la paradójica desaparición de Bárbara McClatchie Andrews, quien vivió de la fotografía, se coloca su propia cámara: murió asfixiada por la correa con la que se la colgaba del cuello. Hasta ahora, las autoridades desconocen quién o quiénes son los responsables de la trágica última página la historia de una mujer que se revela en las imágenes de otros rostros y otros lugares que atrapó con su cámara. 

Según una de las páginas web que documentan su vida, earlywork.barbaramcclatchie.com, su trabajo puede verse en The World & I, una revista publicada por la Corporación Washington Times. Pero sus fotos también se han expuestos en exhibiciones en su natal Canadá, Estados Unidos, Guatemala, Australia, Nueva Zelanda y México. En su carta de vida también se cuentan colaboraciones con instituciones académicas como Hamilton College, en Nueva York, y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady). 

En Mérida, la fotoperiodista abrió una galería -en la calle 60 con 73, del Centro- a la que nombró La’kech (la amante, en lengua indígena maya) para impulsar la exhibición de su obra abstracta. 

Ayer viernes 30 de septiembre, cerca de las 07:30 horas, un campesino que se dirigía a trabajo encontró el cadáver de Bárbara. Según el testimonio del hombre del campo, a la altura del tramo Teya-Seyé, vio un cuerpo encorvado, sobre la carretera, y pensó que la persona se había desmayado. Cuando intentó moverla para ofrecer ayuda, sintió lo frío y rígido del cuerpo y, a pesar del susto, se dio cuenta de que la mujer no respiraba. Decidió avisar a la policía. 

Las autoridades creen que el cuerpo de Bárbara llevaba entre 12 y 14 horas, a la vera del camino, y que fue llevado hasta ahí por las personas que la mataron, es decir, no falleció en ese lugar. Las últimas fotos de Bárbara la muestran vestida con pantalones de mezclilla y una blusa negra con bordados típicos de Yucatán, sandalias de tacón corrido color rojo y llevaba sus pertenencias en su bolsa trasera. Todavía llevaba, en la mano, un anillo y un brazalete. Y muestran también que la fotoperiodista que dedicó su vida a revelar los rostros del mundo no muestran el suyo: lo tenía destrozado.

1 comentarios :

Anónimo dijo...

Hijos de su puta madre cobardes, por eso yo siempre llevo su comida para estos cobardes, ya no se puede salir sin llevar algo con que darles en la madre a estas ratas, ojala encuentren a estos malditos cobardes.

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