miércoles, 13 de julio de 2016

EU Gira Orden de APREHENSION contra Manuel Bribriesca 1a Parte

Un secreto hasta ahora muy bien guardado tiene en vilo el futuro de la familia de Marta Sahagún, esposa del ex presidente Vicente Fox. Cuando se pensaba que el primer presidente panista y la gente que lo rodea habían librado la prueba de fuego –luego de varios años de ser blanco de señalamientos por presunto tráfico de influencias, enriquecimiento inexplicable y corrupción–, una acusación en Estados Unidos contra Manuel Bribiesca Sahagún reabre una vieja herida.


En el expediente criminal 08CR4274-JAH abierto en diciembre de 2008 en la Corte de Distrito Sur de California –del cual tiene copia Proceso– se le imputan cuatro cargos al hijo de Marta Sahagún: fraude electrónico, conspiración, complicidad y encubrimiento.

La responsable de iniciar la denuncia fue la fiscal federal Karen P. Hewitt y la acusación recayó en la corte del juez John A. Houston.

En México, durante 2005 y 2006 la Cámara de Diputados investigó los presuntos actos de corrupción de Manuel Bribiesca Sahagún y de su hermano Jorge Alberto cometidos en el sexenio de su padrastro, Vicente Fox.

Investigaciones de periodistas y del Congreso permitieron descubrir los negocios de Manuel en Petróleos Mexicanos (Pemex): Disponiendo de información privilegiada, el hijo mayor de Marta Sahagún actuó como intermediario de las empresas Oceanografía y Arrendadora Ocean para la obtención de importantes contratos con Pemex Exploración y Producción.

También se reveló que obtuvo jugosas ganancias cuando compró a un precio por debajo del real inmuebles subastados por el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes.

Y gracias a las quejas de vecinos de la colonia Rinconada San Jorge de Celaya, Guanajuato, se supo que estafó a muchas familias vendiéndoles casas de interés social de pésima calidad a través del Infonavit. Además se descubrió cómo había solicitado a la Sociedad Hipotecaria Federal créditos con garantías ya comprometidas.

En el caso de México, pese a las irregularidades detectadas por la Cámara de Diputados y las denuncias penales presentadas contra Manuel Bribiesca Sahagún ante la Procuraduría General de la República, él ha gozado de impunidad durante los dos sexenios panistas.

Pero todo indica que el gobierno de Estados Unidos no está dispuesto a darle el mismo trato: El 9 de diciembre de 2008 giró una orden de aprehensión en su contra por fraude cometido en complicidad con Sergio Federico Ruiz Ríos.

Mientras se da la gran vida en México gozando del privilegio que da ser hijastro del expresidente Fox, en Estados Unidos es un fugitivo de la justicia.

El cómplice del primogénito de Marta Sahagún –según las investigaciones del gobierno estadunidense– es Sergio Federico Ruiz Ríos. Ahora tiene 53 años y trabajó 24 en Pemex. De 1981 a 2003 fue superintendente general en Pemex Gas y Petroquímica Básica adscrito a la terminal de distribución de gas licuado de Ciudad Juárez, Chihuahua.

En el Reporte de Servidores Públicos Sancionados de la Secretaría de la Función Pública se señala que el 6 de agosto de 1998 fue suspendido por primera vez de su cargo por negligencia administrativa y se le impuso una sanción de 22 mil pesos.

El 30 de junio de 2003, en el sexenio de Vicente Fox, Ruiz Ríos fue suspendido de su cargo otra vez nueve meses por “violación de leyes y normatividad presupuestal”. Y en 2005 el órgano interno de control lo inhabilitó para ocupar cualquier cargo en el servicio público federal los siguientes 12 años por “negligencia administrativa”.

Antes de ser inhabilitado fue contratado por la empresa Grupo D’Amiano para ser presidente de Star Gas y North Star Gas, sus subsidiarias en Tijuana y Chula Vista, California, respectivamente.

El Grupo D’Amiano, cuyo fundador es Antonio D’Amiano, desde hace 58 años se dedica a la compra, almacenamiento y distribución de gas LP. Comercializa gas doméstico en Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Tabasco y Baja California.

De acuerdo con el expediente del caso criminal, North Star Gas fue creada para “buscar proveedores de gas en Estados Unidos y enviar el gas a Star Gas (en Tijuana). Ruiz Ríos consiguió que la empresa Mexico Gas, de Chula Vista, vendiera su producto a North Star Gas… Al menos así parecía.

Todo comenzó a descubrirse en 2007 cuando el Grupo D’Amiano mandó hacer una auditoría a North Star Gas por las grandes pérdidas que registraba.

En la revisión de las cuentas se descubrió que Ruiz Ríos, abusando de la confianza del grupo, puso a su nombre certificados de acciones de North Star Gas y falsificó documentos en los que D’Amiano autorizaba el traspaso de esas acciones a su nombre.

La compañía despidió a Ruiz Ríos, quien exigió un pago de 120 mil dólares como indemnización, lo que parecía más una extorsión pues a cambio de ese pago se comprometió con Grupo D’Amiano a que le pasaría los contactos de la empresa que proveía a North Star Gas desde 2006.

Según la acusación penal, a la firma no le quedó alternativa porque si perdía el abasto de gas tendría que enfrentar graves consecuencias financieras. Grupo D’Amiano aún no caía en la cuenta de que había un fraude mucho mayor detrás de las operaciones del exfuncionario de Pemex.

De acuerdo con la exposición de hechos realizada por la fiscal Hewitt, el 23 de enero de 2009 Ruiz Ríos organizó una reunión de negocios en Houston, Texas, para presentar a la gente de Grupo D’Amiano con el dueño de Mexico Gas: Manuel Bribiesca Sahagún.

Su presencia hizo creer a los representantes de Grupo D’Amiano que Mexico Gas era una empresa legítima. Durante el encuentro, el hijo de Marta Sahagún confirmó que era el “dueño” y presidente de Mexico Gas y que un hombre llamado Jorge Rocha trabajaba para él, por lo que el contrato entre Mexico Gas y North Star Gas fue firmado por Rocha. Bribiesca Sahagún esperaba no dejar huella en la operación.

En el expediente judicial se afirma que durante varios meses Bribiesca actuó como dueño de Mexico Gas en reuniones, mails y llamadas telefónicas. Incluso exigía los pagos para la compañía.

Finalmente Grupo D’Amiano descubrió la verdad.

En febrero de 2006, después de ser contratado por Grupo D’Amiano, Ruiz Ríos creó en Chula Vista la compañía Mexico Gas LTD, de la cual era dueño, jefe ejecutivo y director de ventas. Y el 10 de julio de ese año abrió una cuenta bancaria en Wells Fargo a nombre de dicha empresa.

En septiembre de 2006 el exsuperintendente de Pemex Gas y Petroquímica Básica estableció contacto con un funcionario de la estadunidense Centennial Energy LLC, ante quien se presentó como presidente y jefe ejecutivo de North Star Gas, del Grupo D’Amiano para el que entonces trabajaba.

Ruiz Ríos dijo a Centennial que North Star Gas estaba a punto de dejar el negocio y que iba a ser absorbida por Mexico Gas.

Centennial comenzó a vender el combustible a Mexico Gas y ésta lo revendía a Grupo D’Amiano haciéndole creer que Mexico Gas era el proveedor directo y no un revendedor.

La reventa de gas con sobreprecio ocurrió noviembre de 2006 a octubre de 2007. En ese lapso Ruiz Ríos ganó 655 mil dólares.

De acuerdo con la investigación del gobierno estadunidense, Centennial también perdió “cientos de miles de dólares” debido a la “conspiración y la trampa”.

Grupo D’Amiano descubrió la verdad e hizo la denuncia correspondiente. El caso dejó de ser un asunto entre particulares y lo tomó el gobierno de Estados Unidos, que le encomendó la investigación del fraude al agente especial Marc Pennebaker, del Buró Federal de Investigación (FBI).


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